Cuenta don Tereso Machuca uno de los habitantes más ancianos del caserío San Pablo, que desde que llegaron las lluvias al caserío, también llegó con ellas un extraño ESPANTO que no hace más que pegar gritos por las calles de tierra del lugar apenas cae la oscuridad de la noche. El compadre Tobías Linares llanero bien plantado, se le ocurrió salirle al GRITÓN con un machete y mejor hubiese sido no lo hubiera hecho, pues lo revolcó halándolo de los cabellos por el POTRERO del río y dejándolo patuleco. Aún está en el CDI de Onoto y la comadre Juana dice que el pronóstico no es bueno, también el primo Pantaleón le salió para ahuyentarlo con unas ramas y un sahumerio y lo golpeó y de un grito lo dejo sordo. Aquí ya no hallamos que hacer y lo último, fue sacar en procesión a Santa Rosalía por las calles del caserío para ver si así lo espantamos y se va por donde vino el condenado. Lo último que ocurrió fue que antielito nada más, le dieron los dolores de parto a una vecina llamada Adelaida y el esposo la trato de llevar en su carrito a Onoto para que diera a luz. Gua chico se les atravesó el GRITÓN en el camino y no los dejo pasar, dicen que es un negro como de 3 metros y pelo chicharrón, con un hocico como un oso hormiguero y una lengua enorme y rojita como almendrón que grita como el demonio. La gente tuvo que devolverse y Doña Luisa la vieja partera la ayudo a traer a su niña al mundo y gracias a Dios todo salió bien. Mientras tanto el caserío de San Pablo en Anzoátegui sigue azotado por este bullicioso espectro. Ave María Purísima aleja para siempre al GRITÓN.
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Historias y algo mas es un anhelado proyecto cuya finalidad no es otra que dar a conocer nuestras costumbres, mitos y leyendas nacionales y por supuesto también publicar mis propias historias de espantos y aparecidos, así como temas que sea del interés de todos aquellos que deseen una lectura amena e interesante.

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