El Que No Quería Morir

San José de Tiznados es una parroquia del municipio Ortiz, de cuyos cronistas tome la Historia de Serapio Marchena. Según cuentan Serapio había nacido en el pueblito llanero en el año de 1900 , sus padres don Andrés y Doña Lucrecia celebraron por todo lo alto el nacimiento de su único descendiente. Se crio en el campo y aprendió el trabajo duro de llano y se esforzaba cada día, logrando buenos dividendos económicos, para la familia. No fumaba ni bebía y quizás su único vicio fueron las mujeres, cuentan que tenía muchas novias y a todas les ofreció casorio, pero a ninguna le cumplió. Una tarde mientras sabaneaba en su caballo, sintió un dolor intenso en su pecho y seguidamente se desvaneció cayendo al piso, de inmediato fue llevado al único dispensario de Tiznados, donde el doctor Echeverría nada pudo hacer, certificando la muerte y como causal un infarto fulminante. La noticia corrió como el viento y esa noche en su casa fue el velatorio, mucho público acudió al sorpresivo velorio, observándose muchas damas, que lloraban desconsoladas por la promesa de boda incumplida. Esa media noche y ante el asombro de los presentes, Serapio despertó y salió de un brinco del tenebroso ataúd. Nadie lo podía entender y fueron a traer al único médico del lugar, el doctor vino y reviso al hombre que lucía pálido y muy frío, no le encontró el pulso, tampoco sintió los latidos del corazón. Esa noche nadie pudo dormir en aquel pueblito Guariqueño, al otro día, Serapio comió el monte y camino y camino sin detenerse, luego regreso a su casa al caer la noche y parecía no escuchar mientras sus padres le preguntaban, como se sentía y que explicación le daba el a lo que estaba sucediéndole. Ya al segundo día un olor Fétido salía de Serapio, de nuevo se fue al campo y regresaba a media noche, vestido de liqui liqui y botas de montar, así recorría las calles de tierra del lugar.
Los vecinos al sentir que se aproximaba aquel nauseabundo olor, cerraban puertas y ventanas y rezaban horrorizados por el descanso del alma del difunto. Según el cuento, El hombre vago varios meses, hasta que su cuerpo ya deshecho no se lo permitió. Aún hay quien que en Tiznados asegura, que el espíritu de Serapio Marchena se deja ver en sus calles oscuras.

1 comentarios:

Unknown dijo...

Alomejor el alma kedo vagando y penando ante tantas promesas de casorios el matrimonio es algo sagrado tanto así como un bautismo tantas promesas falsas hicieron desandar el espíritu de aquel hombre que se negaba a moriralomejor si pensaba cumplirle a todas

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